En la miseria del amor, aquello que sentíamos los dos,
no fue real todo fue la ilusión de el pasado de nuestros padres,
la necesidad de tener a alguien, no nos conectamos, simplemente
nunca llego a ser bueno ni malo; no existe.
Nos amamos, nos torturamos, nos besamos, nos pegamos, nos acariciamos
en nuestros sueños, y se que algún día te arrepentirás
por no despertar de ese sueño
y correr tras la realidad
de eso que llaman vida
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